Lactancia

LACTANCIA MATERNA EN PREMATUROS
 
Todos los niños nacidos antes de las 37 semanas se consideran prematuros, la mayoría tienen 34, 35 y 36 semana. Necesitan mayor atención, pero sus reflejos, su inmunidad y su madurez neurológica es muy parecida a los nacidos a término.
 
En los casos de niños de muy bajo peso (menos de 1500 gr.) o de peso extremadamente bajo (menos de 1000 gr.) son mucho más difíciles de lactar, tienen unos problemas añadidos y necesitan para nutrirse unas estrategias diferentes.
 
Se intenta conseguir un crecimiento igual al que tendrían si estuvieran en el útero materno, vigilando su antropometría y cumpliendo las expectativas de ellos en las gráficas de peso, talla y de perímetro cefálico. Se trata de unas metas nutricionales difíciles pues es necesario evitar la infección nosocomial, que es la infección contraída en el hospital. Evitar la enterocolitis necrotizante, que es una enfermedad grave del recién nacido prematuro y que compromete su vida, es más difícil de contraer en los niños que están bien nutridos y que reciben alimentación en forma de lactancia materna.
 
La intención de los pediatras es conseguir que estos niños tengan un desarrollo neurológico y físico óptimo, sin abandonar los aspectos psicológicos y de maduración para los que es tan importante el contacto y la lactancia materna, además de prevenir enfermedades a largo plazo.
 
Fuente: I Jornada de Lactancia Materna, Hospital Universitario de Getafe.