Lactancia

POSIBLES COMPLICACIONES DE LA LACTANCIA MATERNA
 
Durante el periodo de lactancia es normal que se den alguna de las siguientes situaciones:
  1. Dolor en el pezón
  2. Grietas en el pezón
  3. Pezón plano o invertido
  4. Ingurgitación mamaria
  5. Suministro inadecuado de leche
  6. Mastitis (infección mamaria)
  7. Candidiasis oral
1. Dolor en el pezón
Durante las primeras semanas de lactancia es muy frecuente la sensación de quemazón en el pezón. Esto puede deberse a:
  • Posición incorrecta del bebé durante la succión, se soluciona cambiándole de posición.
  • Liberación incorrecta del pezón al terminar de succionar: se evita introduciendo un dedo en la comisura de la boca del bebé para quitar el vacío que se produce al amamantar.
  • Si al bebé le están saliendo los dientes, puede que mordisquee el pezón, se recomienda darle algo frío y húmedo para que mastique justo antes de la toma.
  • Cuidado inadecuado del pezón: la piel seca o húmeda en exceso puede causar dolor. Se debe prestar especial atención a los sujetadores, han de ser de tela transpirable para que no aumenten la sudoración y para que no impidan la evaporación. Ciertos jabones y cremas hidratantes pueden causar más sequedad en el mismo, la lanolina, el aceite de oliva o la misma leche materna sirve para cuidar al pezón seco.
 2. Grietas en el pezón
Aparecen cuando el bebé, al mamar, coge el pezón con las encías (la posición correcta es el pezón con la areola e introducirlo en la boca). También pueden aparecer cuando el tiempo de succión es excesivo.
Para aliviar el dolor y tratar las grietas se recomienda aplicar  un poco de leche cubriendo el pezón y la areola y dejarlo que se seque al aire. Este remedio es muy eficaz ya que la leche tiene componentes antiinfecciosos y antiinflamatorios. También existen en el mercado cremas antigrietas compuestas por vitaminas A y D.
 
3. Pezón plano o invertido
El problema de tener el pezón plano, invertido o incluso retraído provoca una alimentación inadecuada del bebé ya que no puede agarrarlo adecuadamente ni succionar.
Si el pezón puede mantenerse erecto con un ligero masaje, se recomienda estirar con suavidad justo antes de dar de mamar. Si por el contrario, el pezón está retraído, existen unas pezoneras de silicona para poder alimentar al bebé con el pecho.
 
4. Ingurgitación mamaria
Consiste en la congestión de los vasos sanguíneos de la mama. Provoca que el pezón no pueda protuirse y el bebé no pueda agarrarlo para succionar, esto lleva a un vaciamiento mamario incompleto y a un aumento del dolor mamario.
Para prevenir la ingurgitación se recomienda:
  • Vaciar las mamas frecuentemente (de 8 a 10 veces cada 24 horas)
  • Controlar la ingesta de líquidos hasta que se normalice la producción y las tomas
  • Evitar darle al bebé agua o complementos de leche artificial par fomentar el correcto vaciamiento mamario
  • Si por alguna razón ha de saltarse una toma, se recomienda extraer la leche manualmente para prevenir la congestión
5. Suministro inadecuado de leche
Se llama agalactia o hipogalactia a la falta real de producción de leche materna debido a un problema glandular. No es un problema muy frecuente.
El reflejo de producción de leche es el correcto vaciado de las mamas y la succión por parte del bebé. El dolor, el estrés y la ansiedad pueden interferir en este reflejo y retener la leche dentro de las glándulas mamarias.
Influyen en la producción de la leche la correcta nutrición materna, la ingesta adecuada de líquidos y el descanso materno.
 
6. Mastitis
La mastitis es una infección de la mama producida por diversos motivos entre los  que se encuentran situaciones de estrés, congestión mamaria, pezones con fisuras, etc.
Los síntomas son parecidos a los de la gripe: fiebre, mal estar general, dolor muscular, dolor en el pecho, etc. Se recomienda acudir al especialista ya que, en ocasiones, se necesita un tratamiento antibiótico.
 
7. Candidiasis oral
Candida spp. es un hongo levaduriforme que forma parte de la flora habitual de la boca, pero en situaciones especiales (por ejemplo en tratamientos con antibióticos) puede colonizar la membrana bucal y producir lesiones en la boca y en la lengua.
El pezón y la boca del bebé, debido a la humedad y la temperatura, son lugares perfectos para la proliferación de este microorganismo. Esta infección es difícil de curar, pero es muy poco común.
Los síntomas de esta infección son:
  • pezones rosados y doloridos.
  • boca del bebé rosada y con manchas blancas.